perfil emocional
perfil emocional

Richard J. Davidson es el director del “Healthy Minds Institute”, una asociación independiente asociada con el la Universidad de Wisconsin, Meryland, en Estados Unidos. Un tipo completamente enfocado en una tarea desde hace 30 años. Descubrir como mejorar las capacidades del cerebro para trasladar a la ciudadanía las estrategias que puedan ayudarnos a tener mentes saludables y bien afinadas.

Es más, Davidison trabaja sobre la premisa de que incluso ciertas capacidades mentales puedan aumentar según maduramos porque el cerebro tiene la capacidad de regenerarse y, literalmente, recablearse. Esto está muy bien, teóricamente, pero no obstante hay varias condiciones para que un adulto pueda mejorar esas ciertas capacidades mentales. 1.- Saber que variables deben ser entrenadas.

Primero lo primero.

  1. Si no se que tengo que mejorar, ¿cómo lo voy a mejorar?.
  2. Saber como tengo que entrenar esas capacidades. ¿Qué ejercicios debo practicar para que esos aspectos de mi mente  que deseo mejorar de hecho lo hagan?

     

  3. Consistencia. Debo practicar el tiempo suficiente y ser consciente de que algunas prácticas deberé llevarlas a cabo toda mi vida. Como ir al gimnnasio o comer saludablemente. El que algo quiere, algo le cuesta 

Si tienes respuesta a estas 3 cuestiones puedes ahorrarte el resto de artículo, si no, continúa.

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El doctor Davidson, junto con el resto de la punta de lanza de los mejores investigadores en el campo de al neurociencia asociada a la salud y, a lo que podríamos llamar, entrenamiento mental han llegado a la conclusión que el perfil emocional de nuestro cerebro debe estar en una posición central dentro de nuestro entrenamiento mental. De hecho si nuestro perfil a este nivel esta bien cuidado, otras variables como la memoria serán más fácilmente “entrenables” y desarrollables.

1.- ¿QUÉ VARIABLES COMPONEN EL PERFIL EMOCIONAL DE MI CEREBRO?

Es posible que la psicología no coincida al 100%, o se oponga frontalmente a esta. En cualquier caso aquí nos centraremos en la visión de  un grupo destacado de neurocientíficos como Melissa Rosenkranz, Helen Weng, Heleen Slagter, Kim Dalton, Brendon Nacewicz, Andy Tomarken, Daren Jackson, y otros  muchos  que han decidido encaminar su visión por esta línea. Obvio no es, ni mucho menos esta una visión definitiva, pero su propuesta está basada en la más robusta ciencia apoyada a su vez por la más robusta tecnología con la que contamos. Así que, no esta de más prestarles un momento de atención. Dicho esto, aquí van los 6 elementos que componen el perfil emocional de nuestro cerebro.

ACTITUD.

Si somos demasiado pesimistas, o negativos, nuestra vida siempre estará plagada de nubes sobrevolando nuestra cabeza y además, con el tiempo podemos desarrollar un perfil fisiológico en nuestro cerebro que nos hará más susceptibles de contraer enfermedades como la depresión o el burn out. Si somos demasiado positivos corremos el riesgo de sobrevalorar nuestras capacidades y fracasar en toda empresa que iniciemos sin una visión ponderada y objetiva que nos permita buenos análisis de las situaciones. Con el tiempo, este exceso de positivismo puede acabar en frustración, pues, bajo nuestro prisma, nosotros lo hacemos todo bien siempre. Así que, es importante colocarnos en un lugar en el que nuestra actitud sea lo más positiva posible, esto hará que nuestro cerebro funcione mejor pues una actitud positiva provoca la secreción de ciertas hormonas muy beneficiosas para nuestra salud, pero teniendo una visión realista de las situaciones. Esto es algo así como  “estoy preparado para lo peor, pero espero el mejor de los resultados”. ¿Se puede entrenar y modular la actitud? Según los expertos en neurociencia Sí.

AUTOCONCIENCIA.

¿Sabes realmente quién eres? ¿Qué haces aquí? ¿Estás conectado contigo mismo?  Mark Twain decía que los dos días  más importantes de tu vida son el día que naces y el día que descubres por qué. Es una de las mejores definiciones de autoconsciencia que se me ocurren.

ATENCIÓN

Parece que la falta de atención podría convertirse en un problema en los próximos años si se mantiene la tendencia del fast food todo. “Nada debe durar más de 45 segundos si queremos satisfacer el consumidor”. Esa es la máxima en la red, las televisiones y el resto de medios. La atención es una de las variables más estudiadas y está bien demostrado que su entrenamiento provoca mejoras notabilísimas en esa capacidad. Sobra decir las bondades que tiene el entrenamiento de esta si pensamos, por ejemplo, en las personas mayores.

RESILIENCIA

La capacidad para recuperarse de la adversidad, algo que es, por otro lado inevitable que ocurre de manera más o menos regular en nuestras vidas. En algunas escuelas de algunos colegios en Japón, EEUU y los países nórdicos se está comenzando a estudiar estas materias en la escuela desde la primaria, con un enfoque eminentemente práctico, con muy buenos resultados. El entrenamiento en resiliencia es una de las condiciones fundamentales para el desarrollo de un perfil emocional saludable en la etapa adulta.

INTUICIÓN SOCIAL 

Es una habilidad fundamental en un mundo cada vez más global, condicionado por el trabajo y las relaciones en red con personas que, en ocasiones, se encuentran a miles de kilómetros de nosotros, practicando lenguas y culturas diferentes. Desde este punto de vista, sobre todo para los jóvenes desarrollar esta capacidad se está convirtiendo en una necesidad.

SENSIBILIDAD AL CONTEXTO 

La última de las 6 variables que dan forma a nuestro perfil emocional. Si soy demasiado sensible al contexto me puedo volver disfuncional. Es lo que les ocurre a las personas afectadas por estrés postraumático. Se vuelven hiperreactivas al contexto de manera que cualquier cuestión, por nimia que sea,  puede hacerles recrear una  y otra vez un evento muy traumático. Y también puede ocurrir al revés. Si se es muy poco sensible al contexto, como les ocurre a las personas afectadas de síndrome de Asperger, su capacidad para interpretar aspectos importantes de la vida se verá muy limitada, condicionando todos los aspectos de la misma y provocando a los que sufren la enfermedad, grave problemas emocionales.

Como decía al principio, los nuevos neurocientíficos están convencidos de que estas variables se pueden modular a través del entrenamiento continuado para generar personas con mundos emocionales bien regulados.

La próxima semana veremos que ejercicios podemos realizar para modular correctamente cada una de estas capacidades.

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