Válido para todos

Cuando a Muhamad Alí le preguntaban cuantos abdominales hacía, siempre respondía “No sé. Solo cuento cuando comienza a doler”

Esta frase resume lo que significa el alto desempeño.

Hábitos y zona de confort

Si observas a aquellos que viven en su mejor desempeño, atletas o no, verás que cada uno tiene su fórmula de éxito. Un individuo, una fórmula. Las personas que disfrutan de su rendimiento óptimo han conseguido convertir en hábitos cierto tipo de comportamientos que les favorecen. La ventaja de un hábito es que se realiza de manera automática y natural, incluso aunque el proceso sea doloroso.

Muhamad Alí contaba que odiaba levantarse temprano para ir a entrenar. Sin embargo a las 6 de la mañana ya estaba de camino al gimnasio para entrenar varias horas. Por supuesto que sufría, pero no se planteaba faltar a una sesión. Había convertido en hábito un comportamiento que sabía le favorecía para sus objetivos. Así que, aunque no le agradase, lo hacía.

Esa es otra de las cosas que nos descubren las personas excelentes. Lo que deseamos, casi siempre está fuera de nuestra zona de confort. Es muy poco probable que comiendo donuts tirado en un sofá la vida nos recompense con algo extraordinario. Y si así ocurriese posiblemente no lo apreciaríamos.

Por tanto nuestra fórmula para el alto desempeño debería sustentarse en 2 elementos. Desarrollar hábitos adecuados para nuestros objetivos y aceptar que parte del proceso se va a realizar fuera de mi zona de confort.

Ahora estamos en disposición de crear nuestra definición de alto desempeño.


“Encontrar aquellos comportamientos que me favorecen para la consecución de mis objetivos. Repetir esos comportamientos hasta que se conviertan en hábitos y aceptar que salir de mi zona de confort es parte del proceso”


Yo añadiría otro punto “sin importar el punto de partida”

Vamos a jugar un juego

Ya sabemos que el secreto está en los hábitos. Ahora debemos aprender a elegir los que mejor encajan para nuestros objetivos. Para ello vamos a hacer un juego de preguntas y respuestas.

Si contestas a todas estas preguntas habrás construido tu primer modelo de alto rendimiento, adaptado a tus necesidades.  

Primera pregunta ¿Qué quieres conseguir?

Todo tiene su metodología. Y esto no es una excepción. Tenemos que ser meticulosos en la respuesta. De ahí van a salir una serie de actividades en las que a vas a invertir mucho energía y mucho tiempo tiempo. Así que es mejor reflexionar bien antes de decidirse.

Lo que ocurre es que en ocasiones estamos tan condicionados por nuestro entorno, familia, condiciones laborales económicas, que las metas que escogemos no se adaptan a nuestro potencial. Para evitar esto debemos hacernos la siguiente pregunta.

Segunda pregunta¿Por qué quiero conseguirlo?

Esta pregunta es crítica. Porque responde a la primera. Si mi porque no es poderoso, no voy a tener la suficiente resistencia para conseguir el qué.

¿Por qué quieres ser millonario?¿Por qué quieres ser un actor famoso?¿Por qué quieres un cuerpo espectacular?¿Por que quieres iniciar tu negocio?

Y cada uno tenemos nuestros porqués dependiendo de nuestros qués. Vamos a trabajar con dos posibilidades.

Porqués tipo 1

Porque es lo que tengo que hacer en este momento de mi vida, porque es lo que mi familia espera de mi, porque es lo que se supone que debo hacer, porque es lo que debe hacer un hombre, porque es lo que debe hacer una mujer.

Porqués tipo 2

Porque no me imagino haciendo otra cosa, porque soy capaz de pasarme el día entero haciendo esta actividad, porque cuando no estoy haciendo esto, sigo pensando en ello, porque estoy dispuesto a hacer lo que sea para conseguirlo.

¿Con que tipo de porqués creéis que vaís a contar con más energía, física y emocional, para alcanzar vuestras metas? Parece evidente. No digo que no se puedan conseguir grandes resultados con porqués del tipo 1. Digo que es más fácil si partimos del tipo 2 porque variables como al motivación y el deseo van a estar mucho más altas. Y estas condicionan muchísimo nuestra fisiología. Hablaremos mucho de esto en diferentes espacios de la web

Tercera pregunta¿Cómo lo voy a hacer?

Aquí empieza el juego. Ya he decidido qué quiero lograr y se porqué lo quiero lograr. Ahora toca crear un plan de necesidades. Pero antes de comenzar a construir el plan debemos considerar un par de factores

En alto rendimiento vamos a trabajar con base dos elementos: Tiempo y energía. Para que mi tiempo rinda al máximo debo tener un modelo para crear energía y aprovechar esta.

¿Cómo crear y aprovechar energía y optimizar mi tiempo?

Si pensamos en optimizar mi energía debo pensar, inevitablemente en mi salud. Si no tengo unas condiciones mínimas de salud no voy a poder, ni generar la suficiente energía ni el poder para aprovecharla al máximo. ¿Tiene sentido? Parece que sí.

Ajustar mi salud general es algo que debe estar en mi plan de acción si quiero ser capaz de aprovechar al máximo mis capacidades.

Si no tienes ningún problema médico puedes empezar a construir un plan de trabajo muy sencillo basándote en las fuentes fiables que tengas a tu disposición: Contratar a algún especialista en estos temas, a través de  sugerencias de esta web u otras, o utilizando otras referencias que sepas tienen calidad suficiente.

Para crear tu plan de salud ten siempre presente que los pilares de una buena salud son: ejercicio o actividad física suficiente, dieta adecuada y descanso.

¿Cómo trabajar la parte mental?

En paralelo al ajuste físico podemos comenzar a trabajar el ajuste mental. Nuestros mejores resultados van a darse siempre bajo el estado mental correcto y este tiene unas características que debo aprender a desarrollar. Hagamos una lista de cuales son esos elementos.

Los elementos básicos del entrenamiento mental

Concentración y atención sostenida

Para su desarrollo hay ejercicios muy concretos con los que verás avances inmediatos en esta área. En la sección “alto rendimiento” de esta web encontrarás algunos ejemplos de ejercicios que puedes utilizar para desarrollar esta capacidad.

Control de pensamiento, gestión de emociones

 Optimizar al máximo mis emociones positivas y reducir al mínimo impacto de mis emociones y pensamientos negativos es una tarea prioritaria si quiero desarrollar un buen desempeño durante largos periodos de tiempo.

En mi página de autor de la revista National Geographic Latinamerica, encontrarás varios artículos en los que se aborda este tema desde distintos ángulos y encontrarás ejercicios para practicar.

Los elementos mentales que me permiten predecir éxito

Además de lo anterior debo desarrollar ciertas cualidades de la mente. En él ámbito de la psicología del deporte se les llaman elementos que dan dirección a mi preparación. Nosotros les vamos a llamar elementos metales para el éxito.

Los elementos mentales para el éxito son: el compromiso, la motivación, la resiliencia, el enfoque positivo y la capacidad de aprender. Estos deben estar alineados con los objetivos y con mi plan de acción.

Para desarrollar estos tenemos también necesitamos crear un modelo de entrenamiento con ejercicios concretos que nos permitan mejorar esas capacidades teniendo en cuenta los principios de la neurociencia.

Ahora sabemos por infinidad de investigaciones que el cerebro se puede recablear. Así que si detectamos que somos poco resilientes, o que nos cuesta motivarnos podemos realizar cierto entrenamiento para desarrollar esas capacidades, igual que los músculos en el gimnasio.

En el artículo de la web “Visión general del estrés” encontrarás más información sobre el tema.

Ahora si. Construye un plan

Cuando George Foreman se subió ring el 30 de octubre de 1974 para enfrentarse a Muhamad Ali en el estadio Maipara de Kinshasa (Zaire) todo el mundo daba la victoria al pugil de Texas. Sin embargo la pelea la gano, en el octavo asalto y por KO, Muhamad Ali.

Ali contaría después que su triunfo había sido fruto de un plan perfectamente diseñado, que sólo él conocía.

El plan es la clave y para que funcione debe tener varios elementos.

Largo plazo

EL final, lo que quiero lograr, debe estar claramente definido en mi mente. Además debo crear espacios de tiempo de calidad para recordar lo que quiero conseguir y por que lo quiero conseguir. Hay más herramientas que iremos viendo en las distintas secciones de esta web

Medio plazo

El largo plazo se divide en zonas que llamamos plazos medios. Dependiendo del largo plazo nuestro medio plazo puede variar. Aquí ya debo tener perfectamente definidas las actividades que debo realizar, cual es su costo (en tiempo y energía) y como todas encajan correctamente. Es importante medir el volumen de tareas para no caer en el agotamiento.

Corto plazo

El día a día. Este debe estar perfectamente planeado y en un formato fácil de reporte donde pueda ver, no solamente, las actividades, sino también los avances y las áreas de mejora. Puedes probar entre formatos digitales o convencionales o ambos. He probado diferentes posibilidades. La que mejor me funciona es el clásico organizador con mapas de mes en los que ordeno mis actividades por códigos de colores. Pero como en todo para cada persona existe un mejor formato. Investiga.

Cuida la parte mental

No es cuestión solamente de hacer lo que marca mi plan. Hay que hacer con calidad y cuidando los elementos mentales que hemos visto.

Tener un plan para estar motivado, comprometido y bien alineado es fundamental. En el artículo de esta página sobre motivación encontrarás trucos para poder hacerlo con consistencia.

Cuarta pregunta¿Cómo sé que voy en la dirección correcta?

Debo utilizar un modelo de referencia y confiar en él hasta que deje de funcionar o decida cambiarlo por otro que me parece más operativo. Por lo menos prueba durante un mínimo de 3 meses. No cometas el error, muy común, de comenzar con un sistema y a la semana o dos, cambiarlo, porque ya sabes que no te funciona. Necesitas probar, necesitar fallar y necesitas volver a probar numerosas veces hasta que encuentres tu mejor modelo. Casi siempre tu mejor modelo va a estar formado por las pruebas sucesivas de diferentes modelos.

De momento, con lo que hemos visto, podemos crear un primer modelo de trabajo.

Resumen

Tenemos que elegir objetivos que estén bien claros y definidos, con planes de trabajo perfectamente estructurados en el tiempo. Alineados con mis objetivos y plan de acción necesitaré un programa para mantener una buena salud general que me permita optimizar el binomio tiempo y energía. Y debemos ser capaces de desarrollar ciertas habilidades mentales para que mi cerebro alcance su desempeño óptimo.

La idea de este primer artículo, y de la página, es que podáis aprovechar el conocimiento que ya han aplicado otros con éxito para vuestras propias metas. El esquema que os acabo de mostrar, ya os permite crear vuestro propio modelo de alto rendimiento sin necesidad de leer ni una sola entrada más de este blog.

No obstante me encantaría teneros cerca y que nos deis vuestras opiniones, apoyo e ideas. Pero aquí lo fundamental es que cada uno encuentre el modelo que mejor le funcione, que cada uno encuentre la manera de crear un modelo de vida que le resulte satisfactorio y que se mueva con base a sus principios. La idea es aprovechar al máximo lo que la vida nos ofrece. Bienvenidos.

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