alto rendimiento
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Hay un personaje de pelo largo y rubio que viaja habitualmente con la selección alemana de fútbol. Su nombre es Patrich Broome, y es el profesor de yoga. El seleccionador, Joachim Löw, lo quiere cerca para regular el estrés de los jugadores antes de los partidos y de los entrenamientos. “No sólo queremos estar al máximo física, sino también mentalmente”, ha repetido Löw en varias ocasiones para justificar la presencia de Broome dentro de su equipo.

Este método poco ortodoxo dentro del mundo del fútbol ha dado muy buenos resultados a la actual campeona del mundo. Los futbolistas destacan la mejora en sus niveles de relajación previa a los partidos, los incrementos importantes en sus niveles de concentración y una buena dosis de motivación y disfrute asociado a la práctica del este deporte.

¿Esto significa que ahora todos los jugadores deben ponerse a hacer yoga para mejorar su desempeño? Ni muchísimo menos. Esta anécdota de la selección alemana solamente demuestra la necesidad existente dentro del fútbol profesional de desarrollar programas de alto rendimiento y entrenamiento mental que cubran las necesidades de los deportistas.

En el entorno de los que nos dedicamos a la implementación de programas para el desarrollo de estrategias de alto rendimiento deportivo es bien conocido que el entrenamiento de un futbolista, o de cualquier atleta con intenciones serias de destacar, debe centrarse en el desarrollo de 4 áreas: las capacidades físicas, la mejora técnica permanente, el aumento en el conocimiento de los aspectos tácticos del juego y el desarrollo de las capacidades mentales necesarias para las exigencias de la alta competición.

En la mayoría de los casos el futbolista se desarrolla en los 3 primeros ámbitos, físico, técnico y táctico sin considerar siquiera la posibilidad de mejorarse en los aspectos mentales del juego. Existen excepciones claro, como la de Cristiano Ronaldo, que declara abiertamente que el desarrollo de sus capacidades mentales es tan importante como el resto de sus capacidades.

Aunque el acondicionamiento mental en el mundo del fútbol se considera una novedad, lo cierto es que esta disciplina lleva más de 50 años desarrollándose de manera consistente en otros ámbitos. Cualquier profesional de deportes como el ciclismo, el automovilismo o cualquiera de las disciplinas del atletismo se preparan con igual intensidad en el plano mental que en el resto.

Esto es así porque todas las investigaciones científicas que se han llevado a cabo con deportistas de diferentes disciplinas demuestran que el entrenamiento mental dirigido por especialistas capacitados para ello permite que los atletas mejoren su concentración, la capacidad para gestionar el propio estrés desarrollando una mejor capacidad de toma de decisiones acertadas en situaciones de alto estrés.

Dicho de otro modo, sin el desarrollo de estas capacidades mentales necesarias para soportar la presión de la alta competición el futbolista nunca alcanzará su mejor nivel.

Las estrategias para el desarrollo del alto rendimiento que empresas como bfluency están desarrollando en México permiten a los deportistas conocer cuáles son las estrategias más adecuadas para desarrollar sus capacidades mentales y poder alcanzar su mejor nivel en el ámbito de la competición y el deporte profesional.

A través de diferentes estrategias que van desde técnicas de relajación autodirigidas, métodos de control mental, visualización y otros, se crean planes de entrenamiento mental especializados en línea con los objetivos y características de cada futbolista. Todas estas herramientas se utilizan para crear una serie de protocolos precompetitivos, competitivos y postcompetitivos con los que se trata de generar los denominados estados mentales óptimos que poseen unas características muy particulares y bajo los cuales el cerebro funciona libre de estrés y con la capacidad suficiente para proporcionar el mejor desempeño posible al futbolista.

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